Don Pollón de la Mancha

Don Pollón de la Mancha

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de polla enorme, huevos grandes, rocín flaco y galgo fornicador. Su polla era más vaca que carnero, pero follaba todas las más noches. Chupada de huevos los sábados, y pajas con las tetas. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, de curvas generosas y una sobrina que no llegaba a los veinte, guapa y caliente como una gata. Y un mozo de campo guapo y gay que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años. Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de las orgias y trios. Quieren decir que tenía el sobrenombre de «Gran Verga», o «Polla descomunal», que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben, aunque por conjeturas verisímilesII se deja entender que se llamaba «Don Cock». Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.