Beyonce Fakes XXX

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Maserati & Ian Scott

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No nos lo podíamos creer, y eso que estábamos en el avión
rumbo a nuestro punto de destino. Los séis íbamos rumbo a la ciudad de las
estrellas: Los Ángeles. Habíamos ganado un concurso, en el cual teníamos tres
opciones para escoger premio. Elegimos la opción dos, que resultó ser el mejor
premio de todos(el primero era dinero en efecto por valor de 500.000 $ y el
tercero un coche BMW último modelo): un viaje para mí y mis amigos por dos
semanas a Los Ángeles con todos los gastos pagados, y la oportunidad de ir a un
concierto en directo de Britney Spears. Lo de Britney Spears no nos hacía mucha
ilusión, la verdad. Lo que nos importaba era que podíamos recorrer Hollywood
Boulevard, ver Bel-Air, el Paseo de la Fama, Disneylandia, y un montón más de
sitios. Dado que el premio se circunscribía solo a nosotros nuestros padres y
demás parientes no pudieron venirse, pero llevábamos un montón de carretes para
llevar fotos de todo. ¡Por cierto!, se me olvidaba: mis amigos se llaman
J.M.(por “José María”), Vic(de “Víctor”), Miguel, Pedro y David.

Nada más aterrizar en el aeropuerto, una limusina nos esperó
y nos condujo hacia nuestro hotel, el “Four Seasons”. Todo un lujo. Las
habitaciones eran de ensueño, casi del tamaño de una casa, nos pareció. Claro
que estábamos muy impresionados y todo nos parecía majestuoso. Nuestra visita
tenía un inconveniente: había actividades previstas, como visitas turísticas y
esas cosas, pero no nos quitaban mucho tiempo. Los cinco, juntos en la
habitación de David(todos teníamos habitaciones individuales), estábamos en el
cielo.

-Chicos-dijo J.M.-, esto sí que es vida. Ya sé lo que quiero
ser de mayor.

-¿El qué-pregunté-, rico?.

-No…quiero ser superrico, megarrico, y cuando lo sea viviré
en una mansión que tenga habitaciones como ésta.

Los cinco nos reímos por el tono entre avaricioso e irónico
que usó.

-Lo que sí es cierto-comentó David-, es que vamos a pasarlo
de fábula, ¡¡y nuestros padres no están para controlarnos!!. Yujuuuuuuuuuuuuuu…

-La única faena será asistir al concierto de la Britney esa…

-Vamos Vic-le dije-, forma parte del premio, y además,
¿cuántas veces estarás tan cerca de una superestrella?.

-A lo mejor muchas si de mayor me hago famoso.

-¿No te gusta Britney Spears-preguntó Pedro-?.

-Pues siendo sinceros, no. Para mí solo es otra estrella que
se lo tiene creído y va de chula por la vida. Además, eso de jugar a “ahora soy
virgen” “ahora no” me parece una imbecilidad.

El resto nos quedamos algo estupefactos. Bien era sabido que
Vic no sentía mucha simpatía por el mundo de los famosos, pero aquello era
pasarse. Casi rayaba el odio.

-Pues haznos un favor, ¿vale?. Cuando vayamos al concierto
deja esa actitud en tu habitación y no nos fastidies a los demás la velada,
¿ok?.

Vic asintió de mala gana cruzado de brazos. El resto de esa
tarde lo pasamos hablado largo y tendido de todo lo que pretendíamos y queríamos
hacer: visitar el Parque de Brea(visto en la película “Volcano”), Disneylandia,
etc…hicimos una lista bien grande y fuimos cumpliéndola a raja tabla, y por
supuesto sacando fotos de todo para recordarlo. Los días fueron pasando, y con
ellos, la euforia inicial. Desde luego lo divertíamos, pero esa alegría de la
novedad ya no la teníamos, y solo quedaba la sensación de indiferencia. Antes de
darnos cuenta, había llegado el día del concierto. Nos llevaron allí como media
hora antes del comienzo, y cual fue nuestra sorpresa cuando, al entrar en el
recinto…¡¡¡NOS DIERON PASES VIP!!!. Salvo Vic, juro que todos oímos trompetas
celestiales y podíamos ver abriéndose la puerta del cielo. No solo íbamos a ver
el concierto, si no que además estaríamos en los bastidores. Con el asombro aún
encima, levantamos la mirada y la boca se nos cayó al suelo. Si bien nuestro
ánimo se había levantado, aquello remató la faena.

-Hola chicos. ¿Vosotros sois los ganadores del concurso,
verdad?.

Era ella, la niña mimada del pop, la nueva reina de los
adolescentes: ¡¡Britney Spears, y estaba delante nuestra!!.

-Esto…sí…sí, somos nosotros-contesté, tras unos segundos para
asimilar la idea de que tenía delante a toda una diosa del Pop -. Éste es José
María o “J.M.”, David, Víctor, Pedro, Miguel y yo soy Iván. Encantados de
conocerte.

-Igualmente-dijo saludándonos y dándonos un apretón de manos
y dos besos de mejilla a cada uno-. Espero que disfrutéis de este concierto.
¿Qué tal Los Ángeles?.

-¡Sensacional-contestó Pedro, anticipándose a mí-!. Todo ha
sido increíble, y lo mejor será sin duda tu concierto.

-Muchas gracias-sonrió, halagada-. Luego, si queréis, podéis
veniros a una fiesta que doy en mi casa. Cumpliré años dentro de un par de
semanas y hago una celebración por anticipado con algunos amigos.

Los cinco nos miramos a la vez, con expresión atónita.
¡Joder, aquello ya parecía irreal!. Si hace dos meses nos hubieran dicho lo que
esto nos iba a pasar ni en un millón de años los hubiéramos creído.

-¡¡Claro que iremos-respondió David por todos-!!. Será un
placer…

Ella asintió con una amplia sonrisa.

-¿Qué os parece mi vestido para salir a cantar?.

Miramos aquel pedazo de tela que ella llamaba vestido y
abrimos los ojos de par en par. Nuestras respuestas fueron éstas, en el
siguiente orden(David, Vic, Pedro, yo y J.M.); Miguel fue incapaz de decir nada):

-Que resalta tu espléndido cuerpo.

-Está muy bien. Te queda bonito.

-Que vas vestida para matar.

-Estás perfecta y bellísima. Te queda genial.

-Que tienes un cuerpo de diosa que apetece satisfacer a todas
horas.

¡Maldita sea!. En el instante de oírlo todos fuimos a por él
a recriminar su comentario y a disculparnos con Britney. Ella, atónita en un
principio, lanzó una sonora carcajada.

-No os preocupéis chicos. Por lo menos ha sido muy sincero.
Ya estoy acostumbrada a comentarios así. Suelo ver los foros donde hablan de mí
y lo que dicen. Cosas de la fama. En fin, me toca cantar. Pasadlo bien.

Lanzamos un fuerte suspiro de alivio y nos dispusimos a
disfrutar del concierto. En cuanto ella salió al escenario el público
enloqueció. Durante más de una hora, estuvimos escuchando sus temas más famosos
y los más nuevos, hablando con ella en los pocos minutos que hacía un descanso
para retomar fuerzas y luego volver a la acción. Verla en vivo fue toda una
experiencia, y era innegable que sobre el escenario era indomable. Cuando el
concierto acabó lo hizo entre aplausos y silbidos de todos los asistentes. Al
irse a los bastidores nos invitó a su camerino. Aquello nos tenía algo
cohibidos.

-¿Sabéis que es lo que más me gusta de ser cantante?.

-¿El dinero-respondió David medio dudando-?.

-No, pero mucha gente cree que es por dinero-corrigió ella-.
Lo que más me gusta lo acabáis de ver cuando he salido: los aplausos de la
gente. El dinero está bien, no lo niego, pero para mí el calor del público lo es
todo. Si no lo tuviera no sería cantante, os lo aseguro.

Aquello fue una lección de humildad en toda regla, que nos
enseñó algo importante: que los famosos, pese a todo, son personas tan sencillas
y cotidianas como las demás. Durante largo rato estuvimos hablando, mientras nos
llevaba a su casa en su limusina particular, ¡¡y menuda casa!!. Era toda una
señora mansión. A petición de ella no nos quitamos los pases VIP, y seguimos
llevándolos colgados al cuello. Aquello era todo un fiestorro: la mismísima
Hillary Duff dio un concierto particular sobre un escenario improvisado cerca de
la piscina, había un elenco impresionante de chicas buenísimas y lujo por todas
partes. “El estilo de los ricos y famosos”. Nos dejó solos largo rato y nos
desenvolvimos a nuestra manera por la fiesta. Parecía como si fuéramos de allí
de toda la vida. No echamos de menos a Britney hasta pasada una hora, en que
volvió y dijo a sus amigos e invitados que todo estaba preparado.

-¿El qué está preparado?.

-La segunda fiesta, en la segunda planta de la casa. Es
privada. Lo siento chicos, pero aquí es donde termina todo. Llamaré un coche
para que os lleve al hotel.

-¿No podríamos entrar con una invitación ó algo así-preguntó
Miguel-?. Nos reventaría tener que irnos ahora que lo estábamos pasando tan
bien.

Britney nos miró con expresión extraña. Daba la impresión de
temer que su “fiesta” fuera demasiado impactante ó estrafalaria para nosotros.

-Esta fiesta es muy diferente-añadió poniéndose misteriosa-.
Para poder entrar tendríais que firmar un papel para jurar guardar el secreto.

Los cinco nos juntamos unos segundos para reflexionar.

-Bueno, si hace falta firmar, pues firmamos y ya
está-respondí-.

Britney torció el gesto con expresión divertida. Tenía esa
mirada de “no sabéis donde os estáis metiendo”, podía intuirlo. Aún así, nos
dijo que fuéramos con ella a un despacho donde sacó los susodichos papeles. Los
firmamos y asintiendo con la cabeza, los guardó y nos hizo de guía. Cuando
llegamos a la puerta de la segunda planta un guardaespaldas que parecía un
armario empotrado nos impidió el paso hasta que ella dijo que íbamos con ella.
Se apartó, se abrió la puerta, y fue cuando los cinco sentimos que había llegado
a la “zona crepuscular”. Estábamos, y nunca mejor dicho, “en los límites de la
realidad”.

A lo largo del pasillo, en las habitaciones que había a ambos
lados del mismo, podíamos ver a hombres y mujeres en plena revolución sexual.
¡Era una orgía, con todas las de la ley!. Y lo más increíble no era que toda la
segunda planta fuera una orgía, si no quienes estaban participando. Entre el
grupo de famosas, pudimos distinguir a la diosa de ébano Beyonce Knowles, en
medio de un sándwich con dos machos tipo culturista dándole por sus dos agujeros
a la vez; la eterna rival en la música Christina Aguilera, a la que dos mulatos
estaban uno culeándola mientras se la mamaba a otro; Avril Lavigne, montándose
un trío con un tío y otra tía, y otra cantante, Pink, en plan sadomaso con dos
chicas a las que tenía a cuatro patas como a las perras. También había actrices
como Heather Graham ó Melissa Joan Hart(la chica de la serie “Sabrina”). Cuando
nos llegamos a la habitación nos sentamos en los amplios sofás, mientras ella
nos dejó un momento a solas. La misma idea cruzaba la mente de todos nosotros,
pero ninguno la dijo hasta pasado largo rato(tras los típicos comentarios de
“¿esa era Beyonce?”, etc).

-¿¿VAMOS A MONTARNOS UNA ORGÍA EN LA CASA DE BRITNEY
SPEARS-preguntó Vic alteradísimo-??.

-No…

Una suave voz de mujer respondió a nuestra espalda. Era
Britney, llevando solo un albornoz de algodón, que se quitó, quedando desnuda.

-…Vais a montaros una orgía CON Britney Spears-concluyó-.

De ser creyente, me hubiera puesto a rezar “Gracias dios mío,
gracias gracias gracias gracias gracias…”. Sin pudores ni inhibiciones, los
cinco nos desnudamos y ella se echó entre nosotros para estar rodeada de
hombres. Aquello iba a ser Sodoma y Gomorra.

-¿Seguro que podrás con los cinco?.

-Tranquilo David, yo puedo de sobra. A ver si podéis vosotros
conmigo…

Y empezó la sesión, como no, por largos besos de tornillo y
lengua. Su boca era tierna, cálida, un verdadero néctar. Los demás íbamos
acariciándola, calentándola poco a poco(nosotros ya íbamos bastante calientes).
En el suelo de aquel cuarto había grandes cojines y mantas que cubrían todo el
suelo, y allí se puso ella, esperando a que alguno de otros fuera el primero:
Miguel se decidió, y la penetró de un solo mandoblazo, en seco. David y J.M. se
colocaron de rodillas a ambos lados para que los pajeara. Vic y yo estábamos
sonriendo, disfrutando la escena.

-Mmmmmmmm…síiiiiiiiiiiii…no está mal Miguel…uuuuummmmmm…vamos
machito…fóllame bien…fóllameeeeeeee…ooooooohh oooooooohh ooooooohh
ooooooooohh…mmmmmmm me encanta tener tanta polla para mí…

Vic y yo nos la estábamos tocando(no el uno al otro, por
supuesto) viendo aquello. Me relamía de gusto viendo a la famosísima estrella de
la canción abierta de piernas y con dos manubrios en sus manos para chupar y
pajear. Me reí mucho por dentro cuando recordé su charla en su camerino, ya que
la Britney franca y humilde de entonces nada de parecía a la de ahora.

-¿Qué Britney, disfrutas-pregunté sarcástico-?…Ya no
pareces la Britney humilde que nos hablaba en su camerino sobre “sentir el calor
del público”…

Los demás se echaron a reír. Britney sonrió con malevolencia.

-Uuuuuummm….claro que disfruto…que siga siendo la misma
persona de antes de ser famosa no me impide disfrutar de los placeres de la
fama…uuuuuuumm vamos sigue follándome…aaaaaaahh eso es…uuuuuummm dame fuerte,
¡¡fuerte!!, monta a Britney Spears, rómpeme el coño…

“Juego, set y partido”, pensé. Vic y yo ya estábamos a tope,
a punto de reventar, pero viendo la situación, opté por no correrme y mantener
mi erección, a la espera de que llegase mi turno. Miguel se la follaba mucho más
fuerte y los demás parecía que iban a estallar.

-Síiiiiiii Miguel, córrete…vamos nene córrete…..aaaaaaaah
aaaaaahh aaaaaahh aaaaaahh aahh aaahh aaaaahh…ummm que buena polla…sí,
síiiiiiiiiiiiiii…ooooooooooooohhh…me corro me corrooooooooooo
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH…

-Uuuuuuuufff…..síiiiii ME CORROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO…

Miguel terminó de follársela y con un gemido ronco se corrió
dentro. Le dio un par de besos en las tetas. Los otros dos también se corrieron
y las tetas de Britney quedaron pringadas de blanco. Se veía riquísimo todo
aquello, como una actriz porno.

-Ahora me toca a mí-dije en tono altivo-.

Me levanté me puse enfrente de Britney. Ella me sonrió y me
indicó que no me hiciera de rogar. Viéndola así, tuve una idea que no pude
reprimir, y de sopetón, sin hablar si quiera, le di la vuelta.

-Nooooo-protestó ella-…no así no…noooooooooo…

-Síiiiiiiiiii-corregí-…vaya que sí…ya verás como gozas…

Me hundí en su culo con un esfuerzo tremendo que me excitó
como nunca antes me había excitado. Ella gritó al notar mi polla por su ano y
los demás me aplaudieron mi perversidad. Vic, que tampoco se había corrido, vino
con nosotros y se puso delante de ella, mientras me la trabajaba a base de bien.

-Chúpala bien, que ya la tengo muy dura.

Empujó un poco y presionó en los labios de la diva. Se la
jaló como una verdadera gourmet. Metí mano en su panocha y me encantó
sentir su calor, que casi me abrasaba. La pajeaba un poco mientras le daba por
el culo como un descosido. ¡¡¡Y QUE CULO!!. Madre del amor hermoso, nunca había
visto nada parecido. Le enterraba mi mandoble por completo, sentía como se la
metía hasta el final, ¡y ella no paraba de gemir como la perra en celo que era!.
Era la mejor enculada que había hecho…y la primera, para ser sinceros. No podía
haber hecho mi primer griego de mejor modo. Le amasé las tetas con fervor se las
arañaba para aferrarme a su cuerpo y encularla más.

-Aaaaaaaayyyy…me duele, me dueleeeeeee…síiiiiiiiiiiiii me
gustaaaaaa…encúlame, reviéntame….aaaaaahh aaaaaaah aaaaahh aaaaaaahh…

Mmmmmmm, ¿Se podía pedir más?. Por mi parte no. Era feliz:
tenía a Britney Spears con el culo abierto por mi polla, sus tetas aplastadas
por mis manos y su cuerpo sometido a mis caprichos. Lo único que no tenía a mi
control era su boca, pues Vic la usaba para que se la mamara. Sus nalgas
chocaban contra mis caderas, tropezaban con cada empujón. El sonido que
producía, como un chapoteo, me encantaba. La seguí enculando un buen rato,
relajándome para alargar aquello y estar más en su culo.

-TE VOY A DEJAR EL CULO COMO LA BANDERA DE JAPÓN…

-Aaaaaaaah síiiiiiiiiiiiii-dijo sacándose la verga de Vic
para respirar-…dime más guarradas…me gusta…insúltame más…

Le dije cuantos insultos podían ocurrírseme en esas
circunstancias, y Britney gemía más respondiendo a mis palabras. Aquello fue tan
inesperado que chiflé, y arremetí con todas mis fuerzas. Le iba a llenar de
leche el culo.

-Te voy a untar de crema de lefa ¡¡so guarra!!, ¡¡golfa!!,
¡¡puta!!…

-AAAAAAAHH AAAH ME CORRO…ME CORROOOOOOOOOO…

-YO TAMBIÉN…ARGH AARGH…AAAAAAAAAAAAAAARRRGGH…

Con secos y potentes empujones gocé y eyaculé en su culo.
Britney aceleró la mamada de Vic, haciendo que se corriera casi al mismo tiempo
que yo. Uno de los últimos chorros le dio en pleno morro y la dejó con la cara
pringada.

-Eh Ivo-me dijo Vic-…mira que guapa está con la carita de
semen…

Nos partimos de risa viendo a la famosa cantante con el culo
destrozado y la cara de leche. Estaba para hacerle una foto y publicarle en
internet, ó algo así. Vic se salió de ella se fue a sentar, pero yo no me salí
de su culo, pues quería quedarme a recuperar fuerzas y volver a encularla. Pedro
y David acudieron para chuparle las tetas y lamerle un poco el coño, mientras yo
me recuperaba. Como diez o quince minutos después, fuerzas recogidas, volví al
ataque. ¡¡Su culo me tenía loco, obsesionado!!. ¿Follarla?, ¿quién quería follar
cuando podías encularla?. Sus nalgas eran perfectas, tremendas, bien firmes y ya
estaban rosaditas entre los cachetes que le daba y sus “chapoteos” contra mis
caderas. Empujaba tan fuerte que creí estar violándola. Eyaculé de nuevo con
largos estertores y jadeos y salí casi de inmediato, tirándome en el amplio sofá
mientras sonreía viendo a Britney como le costaba moverse de tanta enculada que
le metí.

-¿No piensas follarla-me preguntó J.M.-?.

-No. Yo solo quiero su culo. Es mío.

Pedro y David seguían a lo suyo, mientras los otros tres nos
tomábamos un pequeño descanso. En ese instante, se abrió la puerta, y apareció
Hillary Duff, ¡¡vestida en plan sadomaso!!. Cuero negro, botas batas de tacón y
puntiagudas del estilo “chúpame la punta”, medias altas con liguero, collarín de
pinchos y corsé. Quedamos impresionados.

-Hola chicos-saludó-…eeeh Britney, ¿sabes donde está el
látigo?.

-¿El de siete colas o el grande?.

-El grande, por supuesto.

-Segundo cajón de la repisa, ahí delante.

-Gracias.

Abrió el cajón y sacó al látigo. Entonces exclamó “¡que
bueno!”, ¡¡y sacó dos vibradores de acero que nos helaron la piel!!.

-Esto será genial para las chicas. Van a gritar de dolor.

En ese instante me quedé solo en el sofá, ya que los demás
iban a satisfacer sus caprichos con Britney.

-¿Tú no vas-me preguntó Hillary-?.

-No. La he enculado dos veces y tengo que recuperarme. No soy
omnipotente ¿sabes?.

-¿Y no la has follado?. Su coño es de lo más deseados del
planeta…

-Ya veré, pero de momento solo quiero su culo…

-Bien…si algún día te canses del suyo…aquí tienes el mío-y
apartó su diminuto tanga para mostrarme su ano y sus nalgas, que acaricié para
ver como gemía-…

-Por supuesto. Si tengo la ocasión, ya le haré una visita a
tu culito…

Ella se fue a lo suyo y vi como ellos cuatro pugnaban por
hincársela por el culo. Ganó J.M., y Miguel la penetró por el coño para darle
una buena doble penetración. Britney nos dijo al resto que si queríamos teníamos
carta blanca para ir por las otras habitaciones y hacer lo que quisiéramos.
Según lo dije salí rápidamente, y busqué a Beyonce Knowles: la mujeres de color
me excitaban muchísimo y Beyonce sobre todo. Cuando la encontré tenía a uno de
esos culturistas por detrás, culeándola…

-¡¡TÚ!!, ¡¡RÁPIDO!!, ¡¡FÓLLAME, FOLLAMEEEEEEEEEEE!!…

Dicho y hecho llegué allí con mi paquete bien duro al ver al
culo de la Knowles perforado y me hundí en su vulva de ébano. Aaaaaah que ardor,
que gozada. También a la Knowles le iba eso de la doble penetración, ¡y de que
manera!. Sus gemidos eran estratosféricos, sus teas iban locas de un lado para
otro, su vulva chorreaba como una presa abierta de par en par que rebosara agua.
El clímax fue algo desgarrador y gocé de la Beyonce tal y como lo había hecho en
mis fantasías desde que la admiraba, ya en los tiempos de Destiny’s Child. Me
explicó que si no la follan dos a la vez no se satisfacía por completo y no
gozaba plenamente. La noche entera fue un auténtico desmadre, un tour de
force de penetrar/reposar para coger a todas las que queríamos. Lo que más
disfruté fue ir con Hillary Duff y tener una sesión sadomaso que nunca
olvidaría, de la que salí con un par de buenos moratones. Los demás también
hicieron de las suyas, y David, por ejemplo, nos contó lo mucho que había gozado
al cepillarse a Avril Lavigne, a la que le iban los tríos más que a un tonto un
caramelo. No sé cuanto tiempo pasó exactamente, pero sí que cuando volvimos con
Britney, ésta nos esperaba con expresión risueña.

-Es evidente que dormiréis aquí, y para que durmáis con
sueños húmedos, voy a daros un motivo que os hará soñar durante años.
Chuckyyyyyyyyyy…

“¿Chucky-pensé-?, ¿el muñeco diabólico, el de las
películas?”. No, para nada. ¡Era un rottweiler!. Se subió a la grupa de Britney
y la penetró hasta al fondo. Y mira que estábamos agotados, pero se nos subió a
todos a la primera, aunque fuimos incapaces de pajearnos o algo parecido.
Estábamos paralizados.

-Aaaaaah aaaaaaah aaaaaaaah haaaaaaaahh…sí sí sí sí…uuuuuumm
vamos Chucky vamos…métemela…más máaaaaaaaaaaas…aaaaaaahh aaaaaahh…

El perro se la follaba que daba gusto verlo, babeando sobre
el pelo rubio de la cantante y empujando como una taladradora automática. Iba a
una caña que nos provocó a todos un arrebato de envidia de no poder igualarlo,
¡y no bajaba el ritmo!. Con que saña bombeaba. Estaba tan duro que pensé que me
iba a reventar la polla. Aquella escena fue tan fuerte que no podía quitármela
de la cabeza, ni los demás tampoco.

A la mañana siguiente, al despertar Britney apareció con
aires de recién duchada, limpia como la patena. Nos dijo que ya era hora de irse
y nos fuimos a duchar y a vestirnos. Amablemente nos acompañó hasta la puerta,
cuando volvió después de haberse vestido. Bueno, si es que aquello era vestirse:
un “una pieza” en color beige apretadísimo, de tirantes caídos por la parte de
fuera de los hombros, resaltando(casi ahogando) sus tetas, haciendo sobresalir
cada curva, y acabado en una minúscula faldita plisada que terminaba al empezar
el muslo, que convertía sus nalgas en montañas y su vulva en el único rinconcito
que quedaba expresamente oculto. Vamos, que aquello era “no apto para
cardiacos”. A todos dio un par de besos para despedirse en agradecimiento por la
pasada velada. Cuando iba a salir yo, que estaba el último, me hizo detener,
antes siquiera de darme los dos besos.

-¡Espera!. Quería hablar contigo.

-Pues dime, aquí estoy.

-¿Es que no vas a follarme?-. Me has culeado como ninguno
otro. Llevaba ya muchísismo tiempo sin ello hasta esta noche, y has conseguido
hacer que me corra como una loca, pero no me has follado. ¿Es que te vas a
perder el placer de poder meterla en el coño de Britney Spears?, ¿no te apetece
follarme y ver como tengo mi coño de caliente?, ¿no tienes interés por
reventarme el coño?.

-Tienes razón.

Sin previo aviso la empujé contra la pared abriendo sus
piernas y poniéndolas sobre las mías. Sellé sus labios con los míos con nuestras
lenguas ardiendo y sosteniéndola con las piernas tenía las manos libres para
cogerle esas preciosidades de tetas y acariciarlas a mi antojo. Tanto me excité
que le rompí el vestido por la parte de arriba, y ella se excitó. No me
sorprendí cuando metí mano abajo y comprobé que no llevaba ni tanga ni braguitas
ni nada. No esperé a preliminares, ya iba bien duro: la penetré con todas las
ganas que ella misma, seguramente a propósito, había sacado.

-Aaaaahh aaaaaahh aaaaaaaahh aaaaaahh…uuuuuuuuummmmmmmmm…por
fin te tengo…aaaaaaaah que bien…por fin te siento dentro de mí…vamos Ivo,
fóllate a la gran Britney Spears…dame caña…aah aaah aaahh…menuda polla tienes
ahí…la mujeres se matarán por que las folles…síiiiii fóllameeeeeeeee…

-Te reventé el culo. Ahora te voy a reventar el coño, ¡¡so
furcia!!.

Siempre dicen que meterla en seco duele doler. Totalmente
cierto, pero también excita mucho. Oooooohh dios mío, que ardor de mujer, que
fuego. Me estaba abrasando con aquella panocha caliente. Si ella me buscaba
desde luego me había encontrado. La bombeaba salvaje y seco, a grandes
acometidas que la agitaban en todo su ser. Su cuerpo me tenía ido. Que
perfección de curvas. Cada centímetro de su piel atraía mis sentidos, los
elevaba hasta las cotas más elevadas del placer. Mis amigos, desde fuera,
estaban a coro gritando mi nombre para que la rindiera a mis caprichos y me la
follara bien. Britney cruzó las piernas por mi cintura certificando que no
deseaba dejar escapar el martillo que la golpeaba. Sonreí con mucha maldad
apretándome contra su cuerpo, sintiendo su piel contra la mía, su calor contra
el mío.

-Cacho puerca…cerda, que eres una cerda…vamos gran
cantante…vas a correrte como la golfilla que eres…¿te gusta que te llamen
golfilla verdad?…

-Síii ¡¡SI!!…ME GUSTA, ME ENCANTA, ME CHIFLA…aaah aaahhh
aaaaahh aaaahhh…ay que me viene…ooh dios…me corro…me corro…

-Ya…ya casi está…mmmmm mmmmm mmmmm mmmmm mmmm mmmmmmm
mmmmmmm…aaaaah aaahh aaaaahhh aaaaaahh aaaaaaahh…

-Me corro me corro ¡¡ME CORROOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!…

-AAAH AAH AAH AAH ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAARGH!!…

Una descarga de un millón de voltios nos recorrió cuando nos
gozamos el uno al otro. Nuestros cuerpos tiritaban de puro placer. Su cara se
relajó y sonrió ampliamente, con expresión confusa. Tragó saliva para
recuperarse y se salió de mí, bajando y chupando los restos de semen que tenía
en mi verga. Me la chupó tan bien que me la dejó reluciente, inmaculada. Luego
se puso de nuevo a cuatro patas, resaltando su culito y jugando a bajar y subir
su faldita para enseñarme sus nalgas. La enculé por última vez. Mi miembro se
abrió camino como un leñador en el bosque. Abrí bien sus nalgas y entró todo. Mi
cabeza iba de un lado a otro, deleitándose de volver a tener ese culo para mí
solo. Su culo me embargaba, me embriagaba, solo quería su culo…su culo…

Y desperté de golpe. Estaba desorientado por completo, y al
principio no entendía nada. Luego fui recuperando la normalidad. Me encontraba
en una limusina, y era de noche. Mientras intentaba saber que pasaba, mis amigos
y Britney Spears me estaban mirando riéndose.

-¿Ya estás despierto-preguntó ella-?. Ya era hora. Llevas un
buen rato dormido…

-¿Dormido-pregunté-?.

-Sí-añadió Vic-. Te dormiste nada más meterte en la limusina,
tras acabar al concierto. Y eso que aún tuvimos que esperar a que Britney
terminara de firmar autógrafos y hacerse fotos para la prensa para poder irnos
de allí.

-¿Cuánto llevo durmiendo?.

-Como un par de horas. Nosotros hemos estado de charla
mientras dormías. Chico, que manera de dormir, no había quien te
despertara-rió-.

Un sueño. ¡¡Un maldito sueño!!. ¡¡Todo fue un maldito
sueño!!.

-¿Te pasa algo-me preguntó Pedro-?.

-No-contesté con cierta tristeza-. ¿A dónde vamos-pregunté,
confuso-?.

-¿Ya no te acuerdas?. A la fiesta en casa de Britney, por lo
de su cumpleaños y todo eso. Llevamos los pases VIP y todo, ¿ves?.

-Ah sí…ya recuerdo…

Me pasé unos minutos mirando por la ventanilla con expresión
ausente y triste. Los demás iban a lo suyo.

-¿Cuándo volvéis-preguntó Britney-?.

-Pues…en uno ó dos días. Nuestro viaje toca a su fin-contestó
Miguel-.

-¿Y que tal lo habéis pasado?.

-Bien, a lo primero. Ya sabes, la euforia de sitio nuevo,
todo diferente, pero duró poco-explicó Vic-. El verte ahora y ver el concierto
ha sido algo renovador, pero incluso eso ya pasó. Debemos parecerte unos chicos
muy sosos y aburridos.

-No, para nada-contestó rápidamente-. Solo que quizá os
cansáis demasiado rápido de la novedad.

-Sí, me parece que sí-contestó J.M.-. Lo que daríamos todos
por vivir alguna emoción que recordar con la cabeza bien alta cuando nos
vayamos…

Vi que Britney se mordía el labio inferior, con la mirada
perdida. Casi podía oír los engranajes de su cabeza pensando a toda velocidad.
¿Qué le pasaría?.

-Bueno…si queréis…yo podría hacer algo al respecto…

-¿En serio-pregunté con total indiferencia-?.

-Sí. Es algo complicado, pero podría dar esa emoción que
buscáis…

-¿Y como, si se puede saber-preguntó Pedro a la
expectativa-?.

Britney guardó silencio unos momentos, indecisa. Luego nos
miró a los cinco detenidamente, uno a uno, y se sonrió.

-Con la fiesta que doy-contestó-. Quizá eso os anime.

-Será como las otras que hemos visto-corrigió Vic-.

-No me refería a esa fiesta, si no a la otra-contravino ella
rápidamente-.

-¿Qué otra-preguntó Miguel, mientras yo fruncí el ceño con
extrañeza-?.

-La fiesta privada de mi casa, en la segunda planta-respondió
irónica-…

Y mientras los demás se miraban preguntándose por esa otra
fiesta, me quedé mirando a Britney Spears con los ojos abiertos de par en par,
con mi verga pletórica de energías…

Originally posted 2013-11-30 18:39:29.