Por parte de madre provengo de alemanes e italianos, mezcla feliz según dicen algunos, en especial en el caso de las mujeres, y efectivamente, casi todas mis parientes de esa rama son mujeres hermosas. Pechos enormes y duros, caderas y trastes prominentes y bien proporcionados al mejor estilo siciliano, cinturas de avispa, cabellos claros y piel blanca como la leche, tal como son los alemanes.

Denise Milani vivía embarazada y pese a ello, luego de cada parto, se agrandaban más aún sus senos y su cuerpo todo volvía a su bellísima normalidad

En este relato me ocuparé de mi tía Denise, sin duda la más bella de toda la parentela femenina, por sus ojos negros, su rostro hermoso, enmarcado en una cabellera lacia y negra,  dueña de un cuerpo armónicamente exhuberante. Cuando ocurrieron los hechos que relataré a continuación, ella rondaría los treinta y tantos y yo los trece años y desde tiempo atrás, mi tía era mi obsesión secreta. Temblaba de solo pensar que se enterara de las mil pajas que me hacía a su memoria.  Denise Milani vivía embarazada y pese a ello, luego de cada parto, se agrandaban más aún sus senos y su cuerpo todo volvía a su bellísima normalidad.

Parecía estar hecha para ser cojida, follada, y parir,  sin sufrir por ello ninguna alteración en su agraciada fisonomía. Su marido vivía atormentado por los celos, y por esto sufría depresiones y graves crisis, y no era para menos, a cada lado que iba, debía enfrentar el embate mirón de cuanto varón se cruzaba en su camino, esté o no presente él,  porque, como queda dicho,  mi tía era un hembrón.

Denise Milani massive tits. Nude show pussy

En ese entonces tenía seis hijos, y en cada visita familiar que hacíamos a su casa, yo rogaba que llegara la hora del amamantamiento del bebé de turno para poder ver esas tetas enormes que chorreaban leche antes y despues de alimentarlo.  Por esta causa, se pasaba la mayor parte del día con las tetas al aire, y todos en esa casa tomaban esto como una cosa absolutamente normal. Menos yo, que vivía loco por ella.

Una mañana se dió algo increíble, Máximo que tenía 11 años y yo jugábamos a la pelota en el patio del fondo, cuando de pronto me dice que fuera a su cuarto a ver un álbum de figuritas, al pasar por el comedor me encuentro a mi tía con el torso totalmente desnudo y los breteles del corpiño negro caídos por sus brazos, firmes y blanquísimos, amamantando a su hija menor. Al verme ni se inmutó, solo se sonrió. Máximo siguió camino a su habitación. Yo detuve mi paso, creía que las piernas se me aflojaban y que iría a caer desmayado allí mismo. Luego que mi primita bebió su dósis, mi tía Basilia me mira y me pregunta. -¿Vos tambien querés?, se me hizo un nudo en la garganta y apenas me salió un casi imperceptible: -Y…si.
Se sonrió y me dijo que aguardara a que fuera a dejar a su hijita en la cuna, volvió a la cocina me tomó de la nuca y me llevó a su pezón rosado, inmenso y suave. Más que tomar su leche, yo quería chupárselo, pero al rozar mis labios en esa “golosina” inevitablemente brotaba su miel, la que al final tomé de buen gusto.

denisemilani

Mi primo y dos de sus hermanos estaban en uno de los cuartos de arriba. Mi pija explotaba dentro del pantalón, ella lo advirtió y con una sonrisa complaciente llevo mis manos a su otro pecho para que se lo acaricie, sumergí mi cara en esos “almohadones” y al mismo tiempo chupaba a troche y moche cuanto tenía y podía, se mezclaba mi baba con su leche que brotaba más de lo que yo podía tragar y que nos corría por el cuerpo de los dos. No conforme con esos pechos, le recorrí el cuello todo y su mismo rostro con mi lengua y mi boca. En un momento dado, casi inconscientemente, me puse por detrás de ella y comencé a bombear desesperadamente sobre su enorme culo, vestidos ambos, acabé como un loco en mis calzoncillos. Todo esto excitó visiblemente a mi tía y me dijo jadeante:

-Vamos al bañito del fondo-…

Una vez en ese pequeño habitáculo, ella misma me bajó los pantalones y me succionó la pija en busca de algunas gotas de semen que me habían quedado diseminadas entre los huevos. La saboreaba como si fuera un finísimo licor, al tiempo que metía mis testículos en su ardiente boca. Seguidamente me hizo una turca, una cubana, con sus enormes tetas que no cesaban de emanar leche al menor contacto, tras unos pocos minutos acabé de nuevo, esta vez sobre esas tetazas, hasta que era todo una mezcla uniforme de semen y leche. De pronto salió y fue hasta la cocina a asegurarse de que sus hijos seguían entretenidos en sus cosas, casi a los diez minutos volvió al bañito donde yo la esperaba ansioso y de inmediato retornamos a lo nuestro. Esta vez me pidió que se la pusiera en el culo. Yo creía que se me cortaba la respiración del placer infinito de verme ante semejante maravilla de la naturaleza, y tenerlo todo para mí. Con su ayuda le introduje la pija, mientras ella se masajeaba el clítoris y cerraba y abría sus enormes nalgas, no pude resistir demasiado y al instante, despedí otro torrente de leche. Me rogó que no se la sacara todavía porque quería tener ella su propio orgasmo. Yo seguía bombeando frenéticamente dentro de su culo.

Denise-Milani-naked show pussy

Luego de este milagro realizado, mi tía me chupó toda la pija que estaba entremezclada de semen y caca, se tragó todo sin mosquear, hasta dejarla morada y brillante, nos subimos los vaqueros, se puso el corpiño y la remera que llevaba en sus manos y salimos como si nada hubiera pasado.
A esta vez le siguieron muchas más, todas así, de modo furtivo, pero electrizante. Con el correr de los meses, en cada encame me iba pidiendo algo diferente pero cautivante, entre otras cosas, la enloquecía que le orinara dentro del culo, en la vagina, en la cara y en las mismas tetas, y todo este tipo de extravagancias me volivieron loco de placer.

Hoy día, mi tía Denise, es abuela, tiene 62 años, su marido murió y yo estoy casado, nuestros encuentros se dan con extrema normalidad, pues ni mi esposa, ni sus hijos, ni nadie en este mundo tiene la más leve sospecha de nuestros encames, y cosa rara, todo sigue con el mismo ardor, calentura y goce de aquella primera vez, pero lo que queda bien en claro es que yo jamás volví a vivir, hasta hoy, lo mismo con ninguna otra mujer.

Originally posted 2014-11-22 15:17:19.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *